miércoles, 8 de enero de 2020

Primera vez

Primera vez

Su cuerpo era deseo, un ángel de piel pálida, perfecta, hecha para mí de una costilla que me faltaba, con hermosos labios rosados, unos ojos pardos, cabello castaño oscuro, unos pechos tan grandes que parecían imposibles de coger con las manos, era una de las hijas de Zeus, yo la amé cuando la vi.

Al desnudarla me dije, mi chica no tiene pezones, me sentí muy mal, recuerdo pensar putamadre valla suerte la mía, no los tiene. Pero eran tan rosados que casi no se podían distinguir, le quité el pantalón y le baje sus braguitas, su vagina era también rosada, hinchadita lo justo, con unos pelitos negros adornando sus pubis. Subí en ella, era tan cálida por dentro y estaba tan húmeda, empecé a besarla y a penetrarla, en realidad con mucho amor y con mucha gentiliza; lo hicimos por un momento, pero ella empezó a llorar, nos sentamos en la cama, estaba muy asustado, no sabía que había hecho mal, mi corazón se rompía con cada lágrima que corría por sus mejillas, que sucede le pregunte muchas veces, ella estaba como en trance, llorando, no quería decírmelo, pero al final, me dijo que hubiera querido ser virgen, que su primera vez fuese con migo, me dolieron muchos sus palabras, que ella pensara que eso a mí me importaba. Yo estaba perdido en ella, en sus ser, respiraba para verla, existía para poder verla, me levantaba de mi cama porque ella existía. Esa fue la primera vez que tuve sexo con amor.

CARTAS DE AMOR

CARTAS DE AMOR
Oye no puedes dormir otra vez, si tú a quien le hablas, a mí mismo estoy loco, aburrido. No puedo dejar de pensar en el mar, aquella tarde debió salir el sol, debimos beber ese vino dulce y brindar por nuestro amor, pero esa tarde no hubo sol, como un presagio, un mal augurio de lo nuestro. Te amo, siempre te amaré, ese día fue cómo si nos uniéramos en sagrado matrimonio, para mí. Esa tarde la playa santa era solo de los dos y la miel que probé en tus labios aún puedo sentir tu dulzor, siento lo tibio de tus besos y tu mirada de jaspe que me hechizo, no miente mi amor.

Toma tus pastillas mejor. No eres tú, soy tu madre, mejor tómatelas estarás mejor.

Es como ver al diablo en el espejo que se burla de mí y me enciende con su fuego helado, sabiendo que en mi pecho no queda nada, y tú mujer, sabes que lo tienes en tu mano y lo aprietas cuando quieres, cada vez que te da la gana, igual sabes que es tuyo, tú fuiste mi primer amor, tú me enseñaste amar, a besar, me enseñaste las 69 caricias y el abecedario completo me hiciste repetirlo cada noche, con cada golpe, con cada orgasmo, me hechizaste con tu pasión infinita, con tu placer, yo sé que aún me amas, pero tienes miedo, porque conoces al ser que habita en el espejo, conoces al animal y lo amas, por eso le temes a tus sentimientos.
Después de la tormenta llega la calma, aunque en el mar siempre hay peligros, corrientes, naufragios, islas escondidas en su magnificencia, mi amor. Pero tú finges no querer ser mía, estar a mi lado, me miras con desprecio, por tu miedo al fracaso. Recuerda que eres libre, que la mujer es libre, que el amor es libre, que las palabras y las påjinas son libres, pero la vida es fugaz, cierras los ojos y eres una flor marchita, un león exiliado, y es triste pero ya no hay marcha atrás, solo quedan las oportunidades que nos dio la vida y no supimos aprovecharlas, como un mal sabor en la boca que convierte toda la miel y leche, en guerra y amargura, en decepción y odio y, la muerte tan lejana, maldita que no llega. Quiere vernos podrir, escupir sangre, que nos duela. Pero en la otra mano tienes a tu corazón y yo sé que un pedacito dejaste en mi pecho y es por eso que estoy vivo, es por eso que la vida no me deja porque me faltas tú.

Estás bailando sola, es año nuevo, hermosa, bella. Estas bebiendo mucho, no sabes que puedo verte desde mi espejo, no sabes que te sigo cada día, puedo olerte a la distancia, eres mi presa. Bebé, no hay problema se libre, disfruta la vida, diez, nueve, ocho,… cero! feliz año nuevo mi amor, yo no soy el chino, te amo, eres mi reinita, como pasan los años, sé que no te gusta que mire al pasado, pero jodido chino de mierda, lo hubieras vomitado, ese bar de mierda en Miraflores, crees que soy idiota, lo rechazaste sí, pero después de todo la charla y el coqueteo, no tengo ojos en todas partes, y el grito de furia, la excitación, no comprende cómo puedo conocer sus secretos, tus ojos no me mienten nunca y puedo leerlos, intenta leer los míos y veras el futuro, sabrás como terminará todo, espero que no me culpes de tus errores, espero que estés consiente, se práctica, no me veas la cara de tonto. Al final no me molesta nada, porque yo la amo a ella y contigo estoy por ahora. Las palabras abren heridas muy profundas y dejan cicatrices, yo lo sé, aunque si sabes leer los ojos de las personas, ellas piensan que no han dicho nada.

Amarrado de nuevo con la boca seca, estaré en el infierno, una sonrisa me brota, así se siente la verdadera sed, esa que sienten los africanos panzoncitos que son purito hueso, antes de morir. Yo sé lo que sienten, gracias Dios, tu mentira es muy real, gracias padre, te agradezco realmente, por tenerme aquí en un manicomio, amarrado, sedado con pastillas e inyecciones, con las que borraban la memoria a los espías en la segunda guerra mundial. Pero no te confundas mi amor, en realidad le agradezco por su mentira, porque yo le amo más que a mi vida y a mi felicidad, más que el sufrimiento es saber la verdad, al abrirme los ojos me ha liberado. Visítame cuando puedas, hazme una mazamorrita con arroz con leche o un pie de manzana. Ven a visitarme cuando puedas, tráeme unos cigarritos y soborna los enfermeros. Me despido firma el amor de tu vida.